Grand National: Aragón está en la casa

febrero 25, 2007

El peso específico que tienen Madrid y Barcelona en la geografía de la música de club en España sigue siendo muy grande, pero esa importancia no puede hacernos perder la perspectiva de un fenómeno que hace años que se detecta y que no para de crecer: la electrónica aragonesa, y más concretamente su escena de DJs, está entre las primeras del país. Aragón no es sólo Monegros, Florida135, Periferias y otros clubes y festivales que se nutren de grandes nombres del panorama musical internacional. Aragón también es escena propia, una cantera con personalidad que le puede mirar a la cara sin que le tiemblen las piernas a las escenas catalana y madrileña. Muchas veces cuesta darse cuenta de una realidad que ha estado delante de nuestros ojos durante mucho tiempo, pero ya no hay razones para ocultarla o para hacerse el despistado: Aragón está en la casa, Aragón manda y en Aragón hay DJs de primera fila.

Incluso podríamos decir que los mejores DJs. Y si no que se lo digan a Carlos Hollers, un currante de la música de baile que lleva años depurando la técnica y afilando el gusto para convertirse en uno de los selectors más exquisitos del país. Nunca se ha prodigado en las grandes capitales, nunca ha contado con el apoyo de una residencia en un club de primer nivel, pero los muchos años de carrera y esfuerzo, los muchos bolos dando el 200% de sí mismo, han servido para algo. Hollers es un DJ con seguidores a muerte, fans que le animan, le apoyan y le defienden sin condiciones, y todo por una razón: es un fuera de serie que se atreve con todo, ya sea techno, house, electrónica abstracta, frecuencias minimalistas o lo que toque en ese momento. Versátil y exacto, elegante y fiel a su propio criterio, Hollers es un DJ total, que vive para la pista y que adora la música. No sigue las modas: las crea. Por eso, y por mucho más, la revista Rockdelux le ha nombrado el mejor DJ nacional del 2006. Con todo merecimiento.

También sale en esa lista Chelis, un zaragozano al que le gusta pasearse por el alambre de la electrónica extrema. Responsable de la tienda de discos Robot a orillas del Ebro, Chelis es un DJ al que el 4×4 y los ritmos fáciles le producen alergia. Prefiere los ritmos rotos, la oscuridad, el grosor de los bajos, y por eso en los últimos años ha estado pinchando todo aquello que se cuece en los circuitos marginales de la electrónica, ya sea drum’n’bass, breakcore, dubstep, IDM de trazo grueso y todo tipo de experimentos con substancia. Un DJ difícil, pero que se debe a ese público que no se conforma con lo de siempre.

Y ya que hablamos de inconformistas, no hay que olvidarse de Íñigo Oruezábal. Este clásico de la escena aragona, con más de diez años de carrera a sus espaldas y muchas visitas a Florida135 y Monegros, es de los que nunca dan su brazo a torcer. Siempre en la cresta de la ola, ya sea dirigiendo sellos, clubes o pinchando allí donde se le reclame, Oruezábal ha sido junto con Mariano Disco Inferno la historia oral del techno en Aragón, un hombre que vio nacer la escena desde el principio y la ha hecho crecer con sus propias manos. Un DJ talentoso, en continua transformación, que dará los mitos más contundentes de este Grand National que, con la participación también de nuestro Carlos Palacio, uno de los DJs house más respetados de España, tendrá únicamente sabor aragonés. Porque Aragón, nuestro Aragón, está arriba del todo y tenemos que enorgullecernos.

Via: www.florida135.com

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